domingo, 24 de abril de 2016

Genocidio Armenio: 101 años de impunidad.


Este 24 de abril se conmemoran 101 años de un crimen contra la humanidad: El “Genocidio Armenio”. Entre 1915 y 1923 más de un millón y medio de armenios fueron deportados y masacrados por el Imperio Otomano. Recientemente el Papa Francisco condenó el crimen y lo calificó como el primer Genocidio del Siglo XX. 

El 24 de abril de 1915, el gobierno de los Jóvenes Turcos decretaba la deportación de la población Armenia al sureste de la península. En un movimiento encaminado a desestructurar a su población, las fuerzas otomanas decapitaron la cabeza intelectual de los armenios -235 personas-, mediante la eliminación de sus líderes. Ese día comenzó la puesta en marcha de un plan forjado con muchos años de antelación: el plan sistemático de exterminio del pueblo armenio.

Cientos de armenios, entre ellos religiosos, intelectuales, profesionales y ciudadanos destacados, fueron arrestados y deportados hacia el interior del Imperio Otomano. A una gran parte de armenios se les obligó a caminar a pie bajo un calor asfixiante. No se les permitía beber ni descansar. Las personas más débiles morían y si no podían seguir, se les sacrificaba.

En 1985 la Subcomisión de Derechos Humanos de la ONU reconoció el Genocidio Armenio, un crimen de lesa humanidad. El Estado de Turquía estaría obligado internacionalmente a asumir la responsabilidad de los hechos.

Hasta ahora todos los dirigentes que gobernaron Turquía desde entonces han rechazado el término genocidio. Todavía hoy Turquía sostiene que se trató de una guerra civil, intentando eludir la responsabilidad que el Estado turco -como heredero del Imperio Otomano- tuvo como instigador y autor de los crímenes y violaciones que se cometieron contra más de un millón de personas con el fin de llevar a cabo una limpieza étnica que terminara con las reivindicaciones nacionalistas de esta minoría.

En agosto de 1939, poco antes de invadir Polonia, Hitler recordaba con frialdad: “Después de todo, ¿quién habla hoy del aniquilamiento de los armenios?” Tal vez, sea esta una de las claves de la necesidad de recordar y repudiar este capítulo vergonzoso de la historia de la humanidad, para que su olvido no sirva de inspiración y no pueda ser funcional a algún tirano de turno y para recordar a las víctimas de un pueblo diezmado por un odio incomprensible.
Quizás también le interese: